
Así como hay géneros que me fascinan (¡hola zombies japoneses de películas infantiles!), hay otros de los que huyo. Como por ejemplo: el drama judicial.
12 angry men es una de esas películas que demuestran que cualquier género se puede hacer bien si se sabe cómo. Pese a algunas repeticiones en el guión, algunas obviedades que no hace falta remarcar -aunque después recuerdo que en USA la gente entra y sale del cine a buscar popcorn y demás, ¿será por eso que repiten tanto?- pero con actuaciones tan buenas, un clima tan bien llevado... se le perdona el resto.
Aparte, acá ves como el Hay que matarlos a todos viene de lejos.
