
Año: 2009
Director: Gavin Hood
Título en español: X-Men orígenes - Wolverine
Qué pasa: en esta película de la serie de X Men, nos enteramos de cómo y porqué Wolverine llegó a ser lo que es.
Con qué la maridamos: tuvimos un bello servicio de lunch a cargo de mi jefa, que me trajo lo que sobró de un evento que tuvo en la casa y yo, a su vez, me lo traje para cenar. De entrada, diversas y muy ricas especialidades sefaradíes, los nombres se los debo; plato principal, pollo al verdeo con papas noisette y champiñones. De postre, mate.

Porqué hay que verla: tuve un problema con Wolverine que no se debe a cuán mala o buena sea la película per se: a la media hora empecé a pensar que no quería saber el cómo y el porqué, que me gustaba el misterio de esas imágenes mechadas en la trilogía, la sugestión, la adivinanza.
En realidad, no quería saber. Y bueno, si tenía que saber, hubiera preferido enterarme con otro tipo de película. En esta perdieron el rumbo mal, no sé qué quisieron hacer pero no les salió.
Tampoco es que sea insoportable o haya que abandonarla por la mitad, es que es tediosa. Los personajes son chatos, chatísimos.
Ni idea de si es fiel al comic o no, en todo caso, no me interesa, la película debería sostenerse por sí misma.
Y Hugh, ya está, entendimos, podés mover las cejas por separado, oh, qué bárbaro, tampoco es que descubriste el radio, qué querés, un premio Nobel?

Y ya que estamos, aflojale a la papusa que estás deforme.

Apta para: supongo que si vieron la trilogía, ver esta es casi inevitable.
Calificación: ............ 4, 4.5.

Bonus track: Les cuento que están haciendo la X Men Origins de este personaje, Gambito. Temo que se abrió una puerta que ya no se puede cerrar. Nada más espero que Stan Lee se esté construyendo una casa en oro.
