
Mini peliculón de Luis Buñuel.
Cuando era chiquita anotaba en una libreta todas las películas que iba viendo. Esto es lo mismo, pero con fotos.

Año: 1950Director: Luis Buñuel
Qué pasa: en las barriadas más pobres del Distrito Federal, seguimos a un grupo de muchachos, niños solos, protodelincuentes, delincuentes hechos y derechos. Todos olvidados, dejados de lado de la sociedad, la familia. Triste, muy triste, les voy avisando.

Con qué la maridamos: pizza semicasera. Mandarina. Mate.
Porqué hay que verla: porque no se entiende cómo alguien se atrevió a hacer otra película sobre niños pobres, después de que Buñuel hizo ésta, la definitiva, en 1950.

En algún momento hay unas escenas un poco predicantes, predicativas, como se diga. Era 1950, era México. Cuando se estrenó fue un escándalo, una afrenta a la República, Buñuel casi se tiene que exiliar, de nuevo, y la prohibieron a los 4 días.
Por suerte en 1951 ganó Cannes y las cosas se acomodaron un poco y acá estamos.

Apta para: almas ultrasensibles, abstenerse. Gente dura de oído, también. Entre el acento mexicano cerradísimo y el sonido de los años 50, hay partes que cuesta entender. En todo caso, activar subtítulos en español.
Calificación: no puedo, no debo. La escena del sueño de Pedro es de las mejores que ví en mi vida.

Bonus track 1: después de una hora de película en la que se suceden abusos, crímenes, abandonos, niños hambrientos, lisiados golpeados, aparece un buscavidas con su música y dos perritos disfrazados a los que hace bailar en dos patas, por unas monedas. Me salió del alma: POBRES PERRITOS!!!!!!!!!!! Tuvimos que parar 15 minutos para reírnos de mi extrema estupidez. Soy Nicole Neuman sin las extensiones.

Bonus track 2: vieron una canción de Mano Negra que empieza con un diálogo que dice: encontraron al Julián muerto! al lado de la chicharronería y se ha juntado cantidad de gente, vamos a verlo? Esas líneas y toda la canción, cuyo nombre no recuerdo, tratan de esta película. Chaval, chaval, la cosa va muy mal, dice el estribillo.