
El final, que pareciera hecho un poco a las apuradas, Uy, nos pasamos de presupuesto, la desmerece pero es una joya del cine de aventura. Un western africano, la definió el director.
Cuando era chiquita anotaba en una libreta todas las películas que iba viendo. Esto es lo mismo, pero con fotos.

Amplia y todo, tiene muchos baches. De repente ví cincuenta películas japonesas de los viejos tiempos pero de Bergman no paso de 3, 4.
Ayer llené un bache de esos.

Y me quedé recontra dormida.

O sea, Jean Seberg es preciosa, usa unos vestidos amorosos, Belmondo is so dreamy, pero... NO. Me siento una hereje, una apóstata, iré a arder en el infierno de los cinéfilos?

Entiendo (porque estuve leyendo, hay que instruirse) que Godard introdujo una serie de novedades como el jump cut y que revolucionó el estancado cine francés, pero, de verdad, no jodamos, sentarse a ver esta película... no sé, es mejor ver cómo se seca la pintura de las paredes.
Al menos puedo decir: una menos, faltan miles de baches.