
Empezamos a ver esta serie. La trama de cada capítulo es una berretada, el esquema de los que rodean al protagonista es oh so cliché, una mezcla de varias tantas series que ya vimos todos, pero la voy a seguir viendo porque Tim Roth está canalizando a Klaus Kinski en su modo de caminar y girar sobre los talones y me parece divertidísimo. Seguramente la novedad se gaste en un par de capítulos, ya sé.
