
Si no te emociona algún momento de esta película, en particular el diálogo telefónico entre el padre (Max von Sydow, still alive!) y su hijo, hacete ver, te falla alguna terminación nerviosa.
LSELP es muy muy bella y la recomiendo, pero... siempre tiene que haber un pero y éste no tiene nada que ver con la película en sí.
El problema: está basada en una historia real, en un libro escrito por el protagonista del film. El guión, según estuve leyendo, se aparta del libro y re-escribe varias cosas, en especial la relación con su ex mujer y su actual pareja, al momento del accidente que da pie a la trama.
Y yo pienso, defiendo el derecho a todo tipo de adaptación y adecuación pero mirá si yo misma fuera la perjudicada por ese derecho, ¿cómo me lo tomaría? ¡Para el culo me lo tomaría, hablando mal y pronto!
Hoy estuve todo el día pensando en esto, dandole vueltas al asunto. Están los hechos, la historia que podemos llamar Objetiva, entre muchas comillas. Después está la versión del que escribió el libro, que más o menos se ajusta a esos hechos. Mas luego viene el guión y crea una nueva historia real. Uf, qué complicado. Me pasa a mi y salgo con un bidón de nafta a incendiar Cinemarks.
Como decía, más alla de estas reflexiones, la película me encantó.