Año: 2007
Director: Eran Kolirin
Título en español: La visita de la banda o La banda nos visita
Qué pasa: una pequeña orquesta de la Policía de Alejandría viaja a dar un concierto a Israel pero se pierden y terminan en un paraje lleno de monoblocks donde se ven obligados a interactuar con los locales y tienen que pasar una noche ahí y se suceden confesiones y contrastes y bla bla BLA BLA BLA BLA BLA BLA.

Con qué la maridamos: fideos, con tuco para la dama, con manteca y salsa de soja para el señorito. Mandarina.
Porqué hay que verla: porque son pocas las oportunidades de ver una película israelí y está bueno poder espiar otros mundos en su vida cotidiana.

Dicho sea esto, para ver ESTA película israelí me bajaba una de Rejtman o Trapero, que por lo menos no hay que andar leyendo los subtítulos*. Hasta la protagonista no sé muy bien si estaba poseída por el espiritú de Inés Estevez o el de Julieta Díaz.

Veo el punto del director que quiso hacer una película íntima, chiquita... y le salió una paparruchada. En fin, lo pequeño es muy díficil.
Apta para: mucha gente, se ve. De hecho ganó montones de premios, tuvo excelente crítica y no compitió por apenas un tecnicismo en el Oscar. Ahí está el punto: es la típica película que puede ganar el Oscar a mejor extranjera. Una lección de humanidad, un canto a la vida.

El problema es que yo, como dicen Beavis y Butthead, si quisiera aprender algo, iría a la escuela. El arte no ha de ser didáctico. Parecía un capítulo de Televisión por la Identidad (bah, lo que yo me imagino que debe ser eso, jamás lo ví).
Calificación: 5 clarinetes. Le subí uno por durar menos de 90 minutos, que siempre es un plus.
*comentario re yoni, subtitles no please. Esto de ver películas en idioma original no está tan difundido en el mundo como en Argentina. Somos de avanzada.
